lunes, diciembre 14, 2009
Cada vez veo la salida más y más apartada de este macroorganismo putrefacto llamado Colombia. Día a día se puebla la nación de más pobreza e insatisfacción, la indiferencia galopante nos hace olvidar al vecino, al amigo, al enemigo. Y el país se sigue tiñendo de sangre, los intelectuales se esfuman entre palabrería y politiquería, los políticos recitan poesía, los músicos no conocen de acordes, los periodistas son altoparlante de lo ruin. Acá no hay salida porque nunca hubo por donde entrar, no hay historia porque nadie la conoce, no hay literatura porque nadie la lee, no hay respeto porque nadie lo demanda. Los artistas pasaron de ser seres especiales a ser idiotas deformados en aulas de clase, y sin ninguna clase, sin sentido estético ni visión crítica más allá de la que calcaron de los imbéciles importados; ¿ahora quién regirá nuestro destino? ¿los ingenieros? ¿los literatos de universidad? ¿los bailarines de salón? ¿las putas de academia?
miércoles, octubre 14, 2009
y a usted, amigo colombiano, qué lo agobia
Este gobierno ha favorecido grupos económicos y actores armados abiertamente, sin ninguna vergüenza, ha legitimado la maquiavélica frase “el bien justifica los medios”, ha puesto a los pobres en contra de los pobres en vez de rebotarlos contra los ricos que se quedan con los subsidios de los pobres. Ha levantado un patriotismo peligroso que justifica el incremento probado de la pobreza por los números (que tanto gustan entre el Gobierno), ha acabado con la salud y ha desplazado a los trabajadores, justificado su explotación que dizque para generar trabajo, y el desempleo sigue creciendo. Ha traído empresas extranjeras que no pagan impuestos y que seguramente tampoco generan empleo o que se convierten en promotores de las cooperativas de trabajo asociado que tan bien caen entre los ricos porque los desprende de sus responsabilidades como patrones, los excluye de pagar pensión y salud al ministro de la protección social que se inventó un complejo sistema de robo a través de Internet. Este Gobierno también le devolvió a los colombianos la confianza, una confianza infundada en la adoración de los símbolos militares y de los embarazos no deseados que dejan los militares en las poblaciones olvidadas, en la aceptación moral de los paramilitares que todavía se pasean por los municipios colombianos, pero ahora como civiles sin que la llamada ley haga o diga nada porque ni la desbordada inversión militar, que se disfraza bajo el nombre de seguridad democrática, les ha dado la fuerza suficiente para ganarle a la ilegalidad. Mientras tanto, querido amigo colombiano, yo a usted lo veo preocupado porque Colombia no ha clasificado al mundial, o porque el simio del vecino país habla en contra de su Presidente, o porque a Piedad Córdoba la nominaron entre cuatrocientos personajes más al premio nobel de la paz. Mientras tanto, amigo colombiano, yo a usted lo veo preocupado por el referendo que legitima 4 años más de este hombre que usted tanto admira en el poder. No lo veo, en cambio, moralmente cuestionado por la inversión reciente que hizo el Gobierno para seguir abriendo la brecha entre ricos y pobres dándole a los empresarios millonarios más plata para que así los pobres sigan siendo más pobres… linda manera de iniciar una reforma agraria, una ley de tierras. Eso sí, todo se hace bajo la legalidad. Y me voy porque me dio dolor de estómago.
martes, octubre 13, 2009
Carta corta a Samuel Moreno
Samuel, te veías lindo en vestido de niño explorador y hablando por todos los medios de comunicación. Te luce el sombrero de rescatista, resalta el blanco de tus dientes. Ahora ¿Tuviste infancia? ¿Estabas jugando a los bomberos? Porque no quiero saber cuánto le costó a la ciudad esa parafernalia del simulacro del terremoto. ¿10.000 millones? ¿20.000? ¿30.000? De dónde salió la idea de poner a los oficinistas a capar día de trabajo para esa sinvergüencería. ¿Sabías que las oficinas de los niños ricos donde te pavoneaste serán las últimas en caerse, verdad? Debiste tumbar algunas casas en Ciudad Bolívar, ver cuánto tiempo demoraban en sacarte y de paso construir viviendas decentes, de esas que tanta falta hacen en esta ciudad, Samuel vecino, Samuel amigo. ¿Sabes que ni siquiera somos vecinos? Yo no tengo para pagar los servicios del barrio en el que vives, ni tampoco quiero ser amigo tuyo, me daría pena sacarte a la calle con ese sombrerito de bombero. Bueno, me despido no sin antes esperar los insultos de los yupies como tú, que felices caparon unas cuantas horas de trabajo, empolvaron sus feas corbatas y admiraron calzones baratos por debajo de los sastres de las secretarias acróbatas que bajaban en cuerdas los hábiles rescatistas.
jueves, marzo 26, 2009
la parca
A la muerte en Colombia se le dice la pelona, la huesuda, la parca. A la final es la misma hijueputa que está acechando todo el tiempo, sobre todo a los pobres, y si son colombianos, más aún. Siempre he pensado que no hay una sola muerte, sino varias, y tienen nacionalidades como nosotros los humanos. La muerte finlandesa es benevolente, sólo mata a los viejitos y a los locos. La colombiana, en cambio, es una hijueputa omnipresente que anda de la pata de la pobreza, haciéndose camino entre el campo. Es una muerte verrraca, que sabe andar entre el monte, entre las inundaciones, entre las montañas. Es una muerte que debe tener GPS para saber dónde están los malos y correrles y echar para donde los buenos. Porque esta huesuda colombiana le tiene miedo a los colombianos malos, que son más malos que cualquier Hitler. Por eso es que en este país está vivo tanto hijueputa ex presidente disfrutando de la pensión…, a todos la muerte les sigue temiendo a pesar de los achaques.
miércoles, enero 14, 2009
Mentando Menciones
Uribe recibe la medalla de la libertad de manos del simio Bush, hazme reír y asesino universal que se embelesó con un poder heredado y que confundió a un pueblo confundido para hacer estupideces con el aval de sus seguidores.
Uribe, sonriente, está al lado de Tony Blair, segundo asesino universal y perpetrador de matanzas en Irak y Afganistán, quien también recibe la honorífica medalla. “Uribe salvó a Colombia de ser un narco Estado”, dice Bush que no puede ubicar en un mapa sino su país y que antes de ser Presidente pensaba que Colombia era una colonia mexicana y que acá no se habla español (como dice el poeta juanes) sino que se habla mexicano.
Aznar debe estar llorando al no haber recibido dicha mención, sobre todo después de haber sacrificado su imagen para apoyar a un simio parlante a conquistar pueblos bárbaros y rudimentarios y llevarles la libertad, ese concepto tan maltrecho y ajado que para los estadounidenses se refiere a la posibilidad de atragantarse y llenarse el buche de comida.
Uribe, el hombre de hierro que recita poemas de Neruda como si estuviese en una escuela de caballería, estuvo sonriente durante la premiación. Esa misma medalla que recibieron hombres como Nelson Mandela parece estar infestada ahora de militarismo y autoritarismo, aunque viniendo de donde viene no me esperaba nada mejor.
Espero que cuando termine el período de Obama dicha medalla, si se otorga, no vaya a parar en manos de Ingrid Betancourt o de Juan Manuel Santos. Menciones, al fin y al cabo, no sirven sino para alimentar el ego de los vanidosos.
Uribe, sonriente, está al lado de Tony Blair, segundo asesino universal y perpetrador de matanzas en Irak y Afganistán, quien también recibe la honorífica medalla. “Uribe salvó a Colombia de ser un narco Estado”, dice Bush que no puede ubicar en un mapa sino su país y que antes de ser Presidente pensaba que Colombia era una colonia mexicana y que acá no se habla español (como dice el poeta juanes) sino que se habla mexicano.
Aznar debe estar llorando al no haber recibido dicha mención, sobre todo después de haber sacrificado su imagen para apoyar a un simio parlante a conquistar pueblos bárbaros y rudimentarios y llevarles la libertad, ese concepto tan maltrecho y ajado que para los estadounidenses se refiere a la posibilidad de atragantarse y llenarse el buche de comida.
Uribe, el hombre de hierro que recita poemas de Neruda como si estuviese en una escuela de caballería, estuvo sonriente durante la premiación. Esa misma medalla que recibieron hombres como Nelson Mandela parece estar infestada ahora de militarismo y autoritarismo, aunque viniendo de donde viene no me esperaba nada mejor.
Espero que cuando termine el período de Obama dicha medalla, si se otorga, no vaya a parar en manos de Ingrid Betancourt o de Juan Manuel Santos. Menciones, al fin y al cabo, no sirven sino para alimentar el ego de los vanidosos.
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