viernes, septiembre 07, 2007

A un infante lo premian por defender a su padre de las puñaladas que le propinaban en plena calle de Cali. Ahora le regalan educación, computador y no sé qué otras cosas: su acto heroico merece ser premiado. Sin embargo, a los otros niños que no se le miden a balas ni se enfrentan a tenaces adversarios el Estado los premia con una pata en el culo, como si sólo los que se cruzan con la oportunidad de mostrar su valentía tuvieran derecho a un computador y a estudiar. Este hecho no tendría ninguna trascendencia si una cámara no hubiera estado en el momento indicado y a la hora precisa, habría pasado como un evento más que ningún medio de comunicación hubiera transmitido. (cientos de casos como este se presentan a diario en nuestro país, pero muy pocos los registran las cámaras y por ello pierden su valos en este mundo mediatico)

Ahora bien, ¿Cuántos colombianos no mueren a diario por la violencia callejera, intrafamiliar, ajustes de cuentas y culebras? Los muertos por causa del conflicto armado colombiano son menos que los muertos por los fenómenos antes mencionados. Y nosotros seguimos creyendo que acá el único problema sólo son los guerrilleros y los paramilitares y los militares.

Hagamos un corto recuento: Un vecino pone un collar bomba a una mujer que le debe dinero, dos niños prenden fuego a un indigente, una señora mata a un joven porque no le había pagado lo que había pedido fiado, unos policías golpean de manera salvaje a un taxista, así por los siglos de los siglos.

Acá el problema es una sociedad ignorante, sumida en la inopia, sin elementos de juicio para discernir entre lo bueno y lo malo (no en términos cristianos sino de límites para la convivencia pacífica). Los colombianos carecen de herramientas para la resolución de conflictos, porque éstos en su gran mayoría los dan las escuelas y la familia. La primera no existe, o sólo acceden a ella los que defienden al papá de que le claven cinco o seis puñaladas, la segunda está resquebrajada, porque es consecuencia directa de la primera. Los bandidos, los asesinos y los guerrilleros no son consecuencia de la pobreza, únicamente, ni de Marx, Lenin o Stalin, sino de la mala y poca educación que ofrece el Estado colombiano a sus ciudadanos.

martes, septiembre 04, 2007

¿Multa a los infieles?

Lo que faltaba en esta sociedad clerical es que la infidelidad de los esposos/as, se castigue con trabajo social o multas, como lo propone un quijotesco congresista de la República de Colombia. (Ver nota) http://www.eltiempo.com/politica/2007-09-04/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR- dice “3707826.html
El legislador recibe sueldo, sí señores, por andar proponiendo estos cambios estructurales y de fondo en la resquebrajada sociedad de nuestro país. Pero, cómo no, si definitivamente es más fácil legislar para condenar a los infieles que a los asesinos y a los guerrilleros: se requiere leer menos, investigar poco y rayar en la absoluta ridiculez para aparecer en los medios de comunicación y ganarse el voto de uno que otro cura o vieja beata.

Propongo yo, ya que estamos tan propositivos, que se cree una comisión que castigue a los congresistas que anden perdiendo el tiempo en propuestas estúpidas, y les quiten el sueldo del mes (suma nada despreciable en el segundo país de Latinoamérica que más paga a los parapolíticos), para que cumplan sus tareas a cabalidad.

Que no se le olvide al congresista que la Constitución del 91 dice “En nombre del pueblo”, y no “En nombre de Dios”. La fidelidad es producto de la filosofía moral cristiana, y por lo tanto cada pareja tiene el derecho a ejercerla si se la da o no la gana. Si no, por ahí derecho, que multen los bares swingers, los bares gays y los burdeles, focos de infidelidad. ¡Ave maría purísima!

Propongo, ya que estamos tan propositivos y enmarcados en el cuentito de la sexualidad, que los curas purguen el doble de cárcel que los ciudadanos comunes por las violaciones y los actos pederastas, por ser los gestores y pilares de la filosofía moral que impera en nuestro siglo. A ellos se les castigaría por ser culpables, además de inconsecuentes entre el discurso y los actos.

Por favor, para el remedo de proyecto de Ley que se defina en un marco conceptual la palabra “infidelidad”

Notícula:

Hablando de religión, vean lo que son capaces de producir los fieles de las Iglesias de Dios.

http://www.youtube.com/watch?v=RnmBaWy4DJo